La Inseguridad. Vivir pisando de puntillas o vivir pisando firme

 

La inseguridad puede conducirnos a secuestrar de forma permanente nuestro más preciado talento y a no otorgarle permiso para emerger de forma natural.

 

Nuestra sociedad, y en especial la educación, es con frecuencia demasiado restrictiva y da poco margen a expresiones creativas e innovadoras en cualquier ámbito social o productivo (política, economía,...). Esta situación provoca que algunas personas se sientan inseguras cuando después de exponer una idea, se ven frenadas o silenciadas por una opinión (a menudo mediocre) que considera que esa idea no es adecuada, simplemente porque se sale de los parámetros establecidos o fuera de sus expectativas.

 

Cuando esto sucede en repetidas ocasiones, bien por la intervención familiar, de los maestros, de un jefe,... la persona siente amenazado su autoconcepto y responde adoptando una actitud de inseguridad.

 

A lo largo de mi vida he conocido a personas con diferentes tipos de talento, pero que por motivos de inseguridad personal, han hipotecado su vida realizando trabajos con los que no se sentían ni satisfechos ni realizados. La inseguridad les ha generado miedo, y éste les ha llevado al bloqueo y a la imposibilidad de explotar su enorme potencial.

 

¿Deseas vivir de puntillas o pisar firme?

 

A continuación te ofrezco algunas pautas que pueden ayudarte a superar tu inseguridad. En caso que sientas que necesitas ayuda puedes consultar a un buen profesional que te oriente. 

  1. Evalúa tu nivel de inseguridad intentando cuantificar del 1 al 10 identificando cómo te sientes en cada uno de los ámbitos de tu vida: personal, imagen, salud, trabajo, relaciones familiares,... Haz una lista de todas aquellas competencias, habilidades, destrezas, en los que te sientes seguro. Esta evaluación te ayudará a tener una imagen más fiel de ti mismo. También es interesante conocer cómo te ven los demás ante estas situaciones que te generan inseguridad.
  2. Controla tu diálogo interno. Desgraciadamente, en ocasiones tenemos una "vocecita" interior que nos recalca lo peor de nosotros o nos hace sentir incapaces de llevar algo a cabo: "no puedes, te saldrá mal, no te atrevas a intentarlo, harás el ridículo,...". Te recomiendo que desoigas esta voz y sustituyas este discurso por uno positivo: " puedes, inténtalo, arriésgate,..." siempre evaluando el riesgo: ¿qué es lo peor que puede pasar?.
  3. Visualízate en esa situación. Una potente herramienta es la visualización de aquella situación que te hace sentir inseguro. Visualízate en esa situación, viéndote triunfante, con éxito, tal y como desearías que sucediera... Incorporando el "como sí..." ya lo hubieras alcanzado. Esto te ayudará a reforzar tu autoestima y a realizar un anclaje en tu memoria.
  4. Pasar a la acción. Habitualmente, la gente busca primero la seguridad y después pasa a la acción. Mi recomendación es que trás un entrenamiento adecuado pases a la acción, ya que sino, lo único que haces es postergar la decisión de poner en marcha lo que tienes que hacer.
  5. Sigue practicando. La seguridad es como un músculo que necesita ser ejercitado. Por tanto, ves proponiéndote retos de actividades que nunca te has atrevido a realizar por inseguridad. Te sorprenderás de los resultados.

Espero que haya sido de tu interés y hasta pronto.


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Comentarios: 1
  • #1

    Cristina Mascareñas (viernes, 04 mayo 2012)

    vaja..... "como me suena!!!" :(