Nuestra vida como pompas de jabón

Al llegar al ecuador de nuestra vida, podemos constatar que nuestras vidas son cíclicas. Vivimos en una sucesión de círculos de los cuales, a veces, podemos hacer pequeñas salidas, pero a los que volvemos como si una fuerza centrípeta nos impulsara. 

 

Nuestro círculo personal es único, pero a lo largo de la vida interacciona con otros círculos, como si de pompas de jabón se tratara. Son puntos de encuentro en donde nuestros sentimientos más profundos conectan con el otro desde el momento vital, la comprensión, la complicidad, la empatía, la necesidad. Son encuentros que a veces no perduran. Se desvanecen en el tiempo como cuando las pompas de jabón explotan. Pero mientras están juntas comparten un mismo espacio y en ese intercambio humano se produce un gran aprendizaje.

 

Cuando somos niños estas intersecciones se dan en el juego, despúes con nuestros compañeros de estudios, con amigos en espacios de ocio, en la pareja cuando construimos un proyecto de vida juntos y con nuestra família. Son momentos de intersección por afinidades. El espacio y el tiempo se cruzan para construir unos momentos en los que el "yo", deja paso al "nosotros" y a la construcción de otra realidad.

 

Y en ese juego de interacciones nuestro rol no siempre es el mismo. A la vez somos hijos, hermanos, amigos, compañeros, madres o padres,....y en cada interacción nuestra pompa de jabon (metafóricamente hablando) tiene un diferente tamaño.

 

En la relación con nuestros mayores, de repente un día "te das cuenta", "tomas conciencia" (no porque no lo supieras desde la razón, sino porque lo descubres desde el corazón) que se ha producido una fractura en los roles y que tu referente se ha convertido en alguién que necesita ser guiado y acompañado por ti porque ha interactuado con su mayor fragilidad. 

 

Y es en ese instante en el que empieza el verdadero duelo, porque aunque sus cuerpos permanecen aquí, ellos, su esencia, aquello que les hacía brillar ya se ha desvanecido.

 

Quiero dedicar este post a mi madre y a mi amiga Nuria, y a todos aquellos que se encuentran en este momento vital.

 

Gracias por vuestra lectura y hasta pronto.

 

 

 

 

 

 

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Comentarios: 4
  • #1

    Maika González (miércoles, 18 abril 2012 12:20)

    Este post es precioso, Carme. Gracias por regalarnos este pequeño fragmento de íntima sabiduría :o)

  • #2

    Yolanda Rey (jueves, 19 abril 2012 15:24)

    Carme, me ha encantado el post. La imagen de que somos pompas de jabón y que compartimos espacios con otras pompas es una metáfora muy visual.

    Es cierto, nuestros encuentros con otras personas aunque a veces sea efímero y por poco tiempo no impide que sea intenso y nos proporcione un gran aprendizaje. :)

  • #3

    Núria (domingo, 22 abril 2012 00:02)

    Gracias, un abrazo desde el alma.

  • #4

    JENIFFER (miércoles, 02 marzo 2016 07:17)

    QUE BONITA Y CLARA EXPLICACIÓN, JUSTAMENTE TUS PALABRAS ACLARON PARAMI ESTA METÁFORA QUE TAMBIEN HABIA PLANTEADO EN UNO DE MIS PROYECTOS PERSONALES. GRACIAS